Bisexualidad sin gráficas tramposas: lo que sabemos sobre identidad, deseo y una mayoría invisible dentro de LGBT+
Las encuestas actuales muestran que la bisexualidad es una de las identidades más frecuentes dentro del universo LGBT+, especialmente entre generaciones jóvenes. Pero las cifras cambian mucho según país, edad, género y la pregunta exacta. No existe un porcentaje universal que describa a “los bisexuales”.
La bisexualidad no cabe en un pastel estadístico
La versión antigua de esta publicación organizaba la bisexualidad mediante gráficos que parecían dar precisión donde en realidad faltaba contexto. Ese formato envejece mal porque las cifras dependen de quién pregunta, a qué población, en qué país y qué significa exactamente “bisexual” para la encuesta.
Una persona puede identificarse como bisexual, sentir atracción por más de un género o haber tenido relaciones con distintos géneros sin que esas tres dimensiones coincidan perfectamente. Medir identidad no es lo mismo que medir conducta o atracción.
En encuestas internacionales, bisexual aparece con frecuencia como la identidad LGBT+ más numerosa
La encuesta global de Ipsos de 2023, realizada en 30 países, encontró que en promedio 4% de los adultos se identificaba como bisexual, frente a 3% que se identificaba como gay o lesbiana, además de porcentajes menores que utilizaban otras orientaciones.
Ese promedio no describe un país concreto. Es una media multinacional y las diferencias nacionales pueden ser grandes. Aun así, rompe una intuición muy extendida: bisexual no es una identidad marginal dentro de LGBT+.
Estados Unidos ofrece una fotografía especialmente clara —y sólo de Estados Unidos
Gallup informó que en 2025 alrededor de 9% de los adultos estadounidenses se identificaba como LGBTQ+, más del doble que cuando comenzó su serie en 2012. Dentro de esa población, bisexual seguía siendo la identidad sexual más común.
En datos de 2024, Gallup estimó que 4.4% de todos los adultos estadounidenses se identificaba como bisexual y que las personas bisexuales representaban más de la mitad de quienes se declaraban LGBTQ+.
Es un dato útil, pero sería irresponsable imprimirlo debajo de un mapa de América Latina como si fuera universal.
La generación cambia mucho la fotografía
Ipsos encontró en 2024 que 17% de la Generación Z, en promedio entre 26 países, se identificaba dentro de alguna categoría LGBT+, frente a 11% de millennials, 6% de Generación X y 5% de baby boomers. Parte importante de esa diferencia procede de identidades bisexuales, pansexuales y otras orientaciones no exclusivamente homosexuales o heterosexuales.
Esto puede reflejar cambios reales en cómo las personas entienden y nombran su deseo, mayor aceptación social y disponibilidad de vocabulario. No demuestra que generaciones anteriores carecieran de experiencias bisexuales.
Bisexual no significa “mitad gay y mitad heterosexual”
La bisexualidad no exige una proporción equilibrada de deseo. Un hombre puede sentirse atraído principalmente por hombres y también por mujeres. Otro puede haber tenido sólo parejas femeninas y reconocerse bisexual. Otro puede experimentar cambios a lo largo del tiempo.
La identidad no funciona como una balanza donde cada orgasmo mueve un porcentaje.
Tampoco significa indecisión
Uno de los prejuicios más persistentes presenta a la persona bisexual como alguien que todavía no eligió. En hombres, puede aparecer la sospecha de que “en realidad es gay”; en mujeres, la idea de que se trata de experimentación pasajera.
La investigación sobre estigma bisexual ha documentado precisamente esta invisibilización desde comunidades heterosexuales y también homosexuales. Una identidad puede ser estable aunque las parejas visibles no permitan adivinarla.
La pareja actual no borra la orientación
Un hombre bisexual casado con una mujer no se vuelve heterosexual por matrimonio. Uno que vive con un hombre no se vuelve automáticamente gay. La orientación describe una capacidad o patrón de atracción, no el género de la persona que aparece en la foto de aniversario.
Esto parece obvio hasta que una encuesta pregunta orientación y alguien decide “corregir” la respuesta basándose en la pareja.
La bisexualidad masculina sigue teniendo un problema de credibilidad
Culturalmente, la bisexualidad masculina ha sido tratada con mayor sospecha que la femenina. Para algunos hombres maduros, decir “bisexual” puede haber sido durante décadas una forma de transición hacia una identidad gay; para otros fue y sigue siendo la descripción correcta.
Que una etiqueta haya sido usada algunas veces como estación intermedia no autoriza a convertirla en estación intermedia para todos.
Después de los 40: una palabra puede llegar tarde
Un hombre puede descubrir a los cincuenta que bisexual describe mejor una vida que ya tenía: matrimonio heterosexual, deseo recurrente por hombres, encuentros, enamoramientos que nunca nombró o fantasías que dejó en compartimentos separados.
No necesita reescribir retrospectivamente cada relación para que la palabra tenga sentido ahora. Tampoco tiene obligación de adoptarla si no le sirve.
Las cifras que ECO sí puede usar
Los porcentajes deben llevar país, año, muestra y definición de identidad cuando sea posible.
No utilizar promedios globales como si fueran censos nacionales.
No mezclar identidad bisexual con conducta sexual con más de un género.
No suponer que bisexualidad significa atracción idéntica hacia hombres y mujeres.
Cuando cambie la encuesta, actualizar el dato en vez de convertirlo en verdad permanente.
Una mayoría puede seguir siendo invisible
La paradoja es interesante: en algunas encuestas, las personas bisexuales constituyen el grupo más numeroso dentro de LGBT+, pero su presencia cultural puede sentirse menor que la de gays y lesbianas.
Parte de la explicación está en la visibilidad. Una relación no muestra automáticamente bisexualidad. Una bandera tampoco.
Quizá por eso la mejor gráfica no es un pastel de colores. Es entender que deseo, identidad y vida visible rara vez caben en una sola figura.
Fuentes principales
- Ipsos LGBT+ Pride 2023 — identificación por orientación en 30 países
- Ipsos Pride 2024 — diferencias generacionales en 26 países
- Gallup 2026 — LGBTQ+ Identification Holds at 9% in U.S.
- Gallup 2024 — bisexualidad como identidad más frecuente dentro de LGBTQ+ en EE.UU.
- APA — Sexual orientation: lenguaje preciso y autoidentificación


















